*Nueva York 25 SEP
2019 - 02:43 EDT ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU
Trump, en la ONU:
“El futuro pertenece a los patriotas, no a los globalistas”
Ante
la institución que representa la multilateralidad, Donald Trump ha realizado
este martes, en su discurso en la Asamblea General de la ONU, una encendida
defensa del aislacionismo. “El futuro no pertenece a los globalistas, sino a
los patriotas”, ha dejado para la historia el 45º presidente de Estados Unidos.
Enfangado en diversos frentes internacionales, sin visos de avances en ninguno,
el Trump que se ha visto en Nueva York es un líder muy diferente del que, en su
primera intervención en este foro, hace ahora dos años, amenazó al “pequeño
hombre cohete” Kim Jong-un con la “destrucción total” de Corea del Norte. Este
martes, el presidente se ha mostrado menos beligerante en sus tensiones con
Irán, y también con Venezuela, asegurando que Estados Unidos no quiere
“enemigos permanentes” y expresando su rechazo al uso de la fuerza. “Somos la
potencia más poderosa del mundo, pero confío en no tener que utilizar nunca ese
poder”, ha dicho. "Estados Unidos sabe que cualquiera puede hacer la
guerra, pero solo los más valientes pueden elegir la paz".
“Tengo
el inmenso privilegio de dirigirme a ustedes hoy como el líder electo de una
nación que valora la libertad, la independencia y el autogobierno por encima de
todo”, ha dicho Trump, en el arranque de un discurso de 37 minutos. “Si quieren
libertad, sientan orgullo de su país. Si quieren democracia, agárrense a su
soberanía. Si quieren paz, amen a su nación. El mundo libre debe abrazar sus
cimientos nacionales”, ha continuado.
Trump
se ha mostrado también muy crítico con quienes, a su juicio, se aprovechan de
la migración masiva. “Los activistas que promueven una política de fronteras
abiertas”, ha dicho, “tienen intereses por encima de las personas inocentes y
socavan los derechos humanos”. “Sus políticas son crueles”, ha añadido. El presidente
ha defendido que todos los países tienen “el derecho absoluto a proteger sus
fronteras”. “Incluido Estados Unidos”, ha zanjado.
En
la primera jornada de la Asamblea General, el presidente Trump ha estado
rodeado de líderes que, en mayor o menor medida, han emulado su estilo. Justo
antes del presidente estadounidense, en una tradición que se repite cada año
desde 1955, abrió la sesión el brasileño Jair Bolsonaro.
Mientras
el presidente se dirigía al mundo, seguía creciendo su último escándalo
doméstico: las acusaciones de que, el pasado mes de julio, pidió al presidente
ucranio Volodímir Zelenski que investigara al exvicepresidente y favorito a
candidato demócrata Joe Biden y a su hijo, y que congeló la ayuda financiera al
país justo antes de la llamada telefónica. Crecen las voces entre los
demócratas que piden iniciar un impeachment del presidente, un proceso de
destitución parlamentario “por delitos graves”, al que muchos se resisten, pues
consideran que nunca prosperaría en el Senado, de mayoría republicana. A su
entrada en la ONU, Trump volvió a hablar de “caza de brujas”. “Estoy liderando
los sondeos [para las elecciones de 2020] y no tienen ni idea de cómo pararme”,
ha dicho. “”La única vía que tienen es el impeachment”.
Donald
Trump que "defiende su discurso antes de asaltar el Capitolio" mismo
que está siendo emplazado y presionado por la segunda solicitud de juicio
político por parte del congreso de los USA en lo que va de su mandato al
atribuirle responsabilidad por la incitación a sus partidarios para la toma
violenta y bárbara del Capitolio acaecida en Washington, DC: la semana pasada,
DT llama a esa solicitud:" como la continuación de la mayor cacería de
Brujas en la historia de la política" es Obvio que el presidente saliente
de USA para el periodo 2016-2020 pretende deslindar su responsabilidad
intelectual ante la emergencia de dichos acontecimientos inéditos en la
historia de la democracia norteamericana que por muchos años se había mostrado
al mundo como ejemplo de normalidad, de estabilidad, de institucionalidad y
paradigma de las transiciones pacíficas, ha resultado muy peligroso y en pleno
siglo XXI: la intentona golpista para dinamitar y destruir el sistema
democrático norteamericano por parte de grupos radicales de extrema derecha,
que si bien el sistema bicentenario y bipartidista no es perfecto, constituye
todavía un referente para las democracias occidentales de América, Asia y de África,
lo recomendable para el magnate inmobiliario de origen neoyorkino y luego de
tantas renuncias en su equipo y el abandono y las deserciones de las filas del
partido republicano por parte de sus tradicionales simpatizantes y hasta de
muchos que eran calificados de sus incondicionales, es que abra una tregua, se
someta a una autocrítica de un poder que ha llegado a su fin, colabore con
mesura y prudencia para destrabar y distensionar una auténtica transición
pacífica e institucional de poderes a la altura de un estadista para la toma de
investidura: el 20/01/21 misma que le permitiría preparar un retiro digno y
estratégico como empresario exitoso para sobrevivir en el escenario político
como minoría política en los años venideros, de lo contrario DT quedaría
rebasado y evidenciado por la historia una vez más por no solo NO reconocer su
derrota electoral ante el nuevo presidente electo Joe Biden 2020-2024 sino
también por deslegitimar el proyecto democrático de USA y desconocer las reglas
del juego que el mismo aceptó cuando compitió por la presidencia en el otoño de
2016 y que en aquella ocasión los resultados electorales le favorecieron a
pesar de no haber obtenido mayoritariamente el voto popular.
Los
patriotas de Donald Trump que fueron parte de su prédica aislacionista y
antiglobalidad en aquella sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas,
no se trataba de la reivindicación cívica del ciudadano medio de USA, o el
Ciudadano Kane de Orson Wells en calidad de la crónica de una novela de ciencia
ficción, más bien constituyen una verdadera idealización y mitificación del
ciudadano norteamericano, que reducida a la condición de uno o varios Cow Boy’s
rebeldes propio de una película de Western y/o del viejo Oeste para imponer la
ley del más fuerte y como último recurso el pasado 06/01/21 evidenciándose como
una turba, éstos “Patriotas Bárbaros” allanaron la sede del congreso de los USA
exigiendo: ”Make America Great Again” con consecuencias irreversibles para la
democracia norteamericana, en cuento al recuento de los daños, sin embargo y
como es del dominio público la situación quedó bajo control ahora fuertemente
con una zona acordonada y militarizada, además de que por la víspera del cambio
de poderes en USA, “estos patriotas” se han quedado solos, huérfanos de liderazgo,
un liderazgo que se esfuma y se disipa irremediablemente refugiarse en algún
triller Holywoodesco, más que “América vuelva a ser grande otra vez” América
volverá a ser Libre y Democrática otra vez.
En
cuanto a la aprobación del Juicio Político Presidencial por parte de la cámara
de representantes encabezada por la Demócrata Nancy Pelosi, ahora el proceso de
Impeachment pasa al Senado y si bien sienta un precedente para inhabilitación del propio Donald Trump para asumir cualquier
cargo en lo sucesivo fuera de la presidencia, constituiría un desgaste político
innecesario para el PD, ya que no tendría el mismo efecto una vez que el
próximo miércoles 20 de Enero, Joe Biden
y Kamala Harris juren la Constitución y la Biblia y tomen posesión de la
presidencia y la vicepresidencia de los USA.
Por:
JOSE OSCAR PADILLA LOBATO
*Fuentes
consultadas: artículo de PABLO GUIMÓN, New York: el Pais Internacional edición
del 25/SEPT/2019 y comentarios de JOPL publicados en Facebook con relación a
una nota publicada en el Periódico Aleman: Frankfurter Allgemeine/ www.faz.net/
el 12/01/2021.

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